Si en algún momento has estado en la mitad de una partida épica de Minecraft, Rust o ARK y, de súbito, todo se congela para entonces mostrarse fallecido, ya conoces al enemigo número uno: el lag.Tener un servidor propio es el sueño de cualquier comunidad o grupo de amigos, pero no todos los servicios están a la altura. Seleccionar el web host